I
Se deleitaba con el olor a carne descompuesta. Acompañado, como siempre, por un séquito de cuerpos desgastados. El emperador de lo oscuro buscaba, sin encontrar, entre todos los estantes infestados de telarañas. Intentaba dar con un libro, una encuadernación que diera un paso hacia su libertad.
Era un día como muchos otros, lúgubre, nostálgico. No le daban ganas de correr como lo hacía antes. Nunca escogió servir de esa manera, odiaba la oscuridad y la bruma. Pero había sido confinado a un mundo sin color, sólo por ser algo así.
- Pasan los siglos y veo como mi reino crece. Es triste como los humanos desprecian nuestros regalos, se dejan llevar por placeres banales que de nada les sirven en el otro mundo. Pero ya nada puedo hacer, lo que ha sido ya fue. Y lo que será, aconteció -
El contador de su mundo sobrepasaba los límites de lo terreno. No vivía solo, pero aún así nunca podía estar con seres inteligentes. Respiraba la soledad. Más vale pájaro en mano que cien volando. Ya era la hora de asegurar su supervivencia. El tiempo para que los corroídos pagasen, y sólo necesitaba un ingrediente más.
El dios se había aburrido de las sensaciones tan deprimentes, su espíritu libre estaba siendo encadenado. Siglos y siglos sin sentir la brisa mañanera, ver como el semblante se le arrugaba sin haber sido viejo. Pero llegó la oportunidad que buscaba, el faraón había muerto y su hijo inexperto lo sucedería. La mente estítica de un joven que aún no sabía lo que era ahogarse en la verdad, un puerta de acceso directo ¡Hola libertad! Te habla el supremo.
Sabía que no era factible lo que iba a hacer, aunque castigaría un pecador ¿Podía darse el lujo de tomar lo que él quisiera? Amonrah así lo había enseñado y eso habían hecho con él.
El chacal caminó hacia el caldero burbujeante de más de tres semanas. Abrió las solapas quemadas de un viejo libro, el único regalo que sus iguales se habían dignado a regalar, pero que ni siquiera se habían preocupado de adjuntarle una tarjeta de felicitación: “¡Feliz cumpleaños pulgoso! Que no se noten los siglos y siglos que has vivido”. Con eso hubiera sido suficiente, lamentablemente nada había llegado.
El aroma penetrante del papel lo envolvía de poder, un aullido inconsciente brotó de su garganta y arrasó con todas las vidrieras del lugar.
- Ra, Osiris, Isis... y los demás ¡No saben cuánto los odio! Pero, como nos divertimos en las tardes que los humanos hacían las cosechas. Me gustaba correr por entre sus piernas y hacerlos caer, ustedes se reían de cada una de mis ocurrencias. Aunque, todo esto ya no es más que un recuerdo. Uno más a la deriva - presionaba sin darse cuentas las páginas amarillentas, sus uñas jamás cortadas se encarnaban en ellas como un cuchillo carnicero. Pronto se vio en un lagar de fragmentos de papel.
El supremo guardaba un horrible rencor en su interior, un defecto demasiado notorio para una deidad y él, no le tomaba el peso.
Revisó una vez más cada uno de los ingredientes de la lista, el más mínimo error podría condenarlo a una vida más temible que la que ya vivía. ¡Ja! ¿Algo aún más penoso? Se divertía pensando en estas cabezas de pescado ¿Qué más horrible que haber sido renegado por sus pares? Y a pesar de que algunos humanos lo adoraban como el más grande de todos, él deseaba más... ¡Más!, no era suficiente. Más divino que Ra, mejor que Osiris, ser el todopoderoso sobre el mismísimo Amonrah.
Nada, ni un solo ingrediente errado en la mezcla.
- Ya casi - aulló - pero aún necesito una cosa, el objeto que hará la diferencia y romperá esta jarra de sentimientos vacíos. El alma de una humana apestada por la infertilidad, una concubina olvidada - prorrumpió con los ojos de una bestia.
Estaba siendo lo más riguroso posible y sólo le quedaba eso por encontrar. Traer a medias, pues ya había gestado la solución final. Todavía estaba fresca como el lodazal de los pantanos, una idea para su ego completamente brillante. Una ocurrencia por sobre todo efímera, sacándose un trozo de carne de los molares había prendido su ampolleta interior. Qué vergüenza le era acordarse de aquello.
Caminó por los jardines de arboles blancos, un paisaje decorado por las sobras de su almuerzo. Todo se había teñido del color de los huesos, inclusive los hilillos de agua a la deriva.
Una pequeña brisa le alborotó el pelaje cosquilleándole el cuello. Cuando se encontró por fin en silencio, se comenzó a desgarrar trozos de piel con una guadaña de campo. Ardían las heridas que se abrían, incapaz de sentir cualquier otra cosa, el divino intentaba no pensar en el descascaro que sufría. Los pinchazos que iban y venían recorriéndole todo el cuerpo y, que aumentaban su intensidad a medida que el pelaje nuevo se componía, quemando los músculos desnudos que azotaba el viento.
Cuando ya hubo recogido una gran cantidad de cintas de regalo, tomó lo que se había quitado y las ató como mortajas a un cadáver que había llegado recientemente. Kamunrah, rellenado hasta el tope con las piedras preciosas que el chacal esperaba pudieran suplir todos los órganos faltantes.
- Es tiempo de caminar una vez más - rugió y una sonrisa desquiciada se hinchó en su corazón.
esta muy buena carito !! felicidades
ResponderEliminarHola, este es mi primer blog jaja.
ResponderEliminarBueno, me gustó mucho el estilo, el cual es medio poético. No en el sentido literal de la palabra por las rimas ni nada de eso, sino que más en el sentido de que sabes ocupar bien las palabras para potenciar el argumento y así embellecer en su justa medida algunas partes de éste.
Te felicito, sigue así, me interesaría saber si tienes algo más largo, así como una novela corta.
lo otro: qué lees? saludos.
Gracias por tu comentario!!! :) es bacán que digas que es poético, porque darle el toque poético siempre ha sido mi gran problema. Ehm... novela corta, corta no tengo, tengo hasta ahora cuentos largos y mi novela larga que ocupé para un concurso, estos meses estoy trabajando en una novela corta que más adelante si te interesa podría mostrártela. Qué leo... bueno es una pregunta muy amplia, normalmente leo a Poe, a Lovercraft, King, García Marqués, Donoso... asi como otros mas fantasticos como Mathieus Malzieu, Laura Garcia, Patrick Ness... entre otros, en general no soy cerrada en cuanto a leer, si es bueno lo leo.
ResponderEliminarAh, qué bueno, porque mientras más variedad de autores y géneros, más culta te harás en el mundo de la lectura/escritura.
ResponderEliminarYo no escribo como tu, pero escribo en portales de opinión, aunque no se compara con lo que haces tu, porque eso requiere mucha imaginación ;)
Te felicito una vez más, estaré atento, saludos!!!
A todo esto, ya trabajas en tus escritos? o también estudias al mismo tiempo?
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